Principales riesgos

Analizamos los peligros de Internet para un adolescente

Centrándonos en tres categorías

Como padre tienes las responsabilidad de conocer la actividad de tu hijo adolescente en la web. Entendiendo los riesgos a los que está expuesto podrás detectar peligros potenciales en el uso que hace de Internet.

Peligros relacionados con los contenidos.

relaciones sociales que se establecen a través de la Red.

Abusos adultos a un adolescente a través de Internet

MALWARE

Malware es la abreviatura de “Malicious software” (software malicioso), y describe a un tipo de software cuya función principal es introducirse en un sistema informático sin consentimiento de los propietarios, para realizar distintas actividades más o menos perniciosas como el robo o destrucción de la información, la interceptación de comunicaciones o permitir el control del equipo infectado de forma remota. Dentro de la definición de malware, se pueden encontrar distintas categorías de software en función de las acciones que realicen y los efectos que produzcan en el equipo infectado. Así se puede hablar de: virus, troyanos, gusanos, spyware, adware, rootkits, backdoors… La lista es interminable y crece constantemente. La mejor manera de protegernos frente a ellos es instalando antivirus, cortafuegos, extensiones en el navegador que no permitan ventanas emergentes, evitando las descargas ilegales, no abriendo correos de remitentes desconocidos… Aquí puedes encontrar una definición para todos ellos.

Los contenidos audiovisuales modelan nuestra percepción y nuestro comportamiento. Uno de los peligros más comunes cuando un menor navega por Internet es que acceda a material que no es adecuado para su edad, ya sea de carácter sexual, violento o relacionado con temas como las drogas, las armas, los juegos de azar etc. Los niños pueden toparse con este tipo de estos contenidos mientras buscan información, juegan o ven un video, al aparecer en muchas ocasiones en forma de banners, pop-ups o enlaces publicitarios que les derivan hacia otras páginas web. En este enlace puedes ver qué debes vigilar al respecto.

Exposición a contenidos nocivos

Los contenidos violentos pueden ser muy accesibles a través de la web. Los videojuegos, algunos canales o influencers de YouTube o películas contienen altos niveles de violencia explícita. Si tu hijo adolescente carece de la suficiente capacidad crítica puede llegar a pensar que el mundo es un lugar hostil y que la violencia es una herramienta de interacción útil.

Materiales de abuso sexual

Existe un público creciente en Internet interesado en materiales de adolescentes manteniendo relaciones sexuales. La rentabilidad de estos vídeos hace que se hayan popularizado páginas en las que los propios adolescentes pueden grabarse y obtener beneficios de mostrarse públicamente durante el sexo. El acceso a estas herramientas y contenidos es más fácil de lo que puedas imaginar. Tu hijo puede ser consumidor o incluso productor de materiales.

Fake News

Es importante desarrollar una actitud crítica ante las informaciones que nos llegan a través de las redes sociales y los medios de comunicación digitales. No debemos creernos a la primera los mensajes que suelen llegar en cadena, muchas veces por WhatsApp. Debemos contrastar la información antes de hacer clic y, por supuesto, no debemos compartir algo sin saber si es verdad o no.

Privacidad en redes

No tener bien configurada tu privacidad en las redes sociales es un problema de seguridad. Si no restringes tus publicaciones a un público determinado, esto puede tener consecuencias. Puedes hacer listas de amigos en Facebook o publicar a personas determinadas. Muchos usuarios cuelgan fotos, artículos u opiniones de manera pública. Esta información puede ser utilizada por otros con malas intenciones o, incluso, en un futuro perjudicarte a nivel personal. En el caso de los menores, no somos conscientes muchas veces los adultos de que estamos jugando un papel, no siempre beneficioso, en la construcción de la identidad digital de nuestros hijos publicando fotos que deberían ser privadas o no salir de nuestro entorno familiar. ¿Lo habías pensado?

Publicación de información privada propia: puede darse el caso de que se publique información o contenidos sobre tu hijo sin su autorización. Las redes sociales son uno de los medios de difusión más populares entre adolescentes y en ocasiones se producen problemas en torno a la privacidad. Una buena comunicación y confianza con tu hijo te podrán ayudar a detectar este riesgo potencial. También se ha detectado una tendencia de determinados padres a compartir datos embarazosos de sus hijos. Incluso se ha puesto nombre al fenómeno, Sharenting. La difusión de esta información es uno de los peligros de Internet para un adolescente si cae en las manos equivocadas.

Wifi

En este sentido, debemos tratar dos aspectos. Por un lado, la protección de nuestra red wifi y, por otro, las conexiones a wifis públicas. Con respecto a la wifi de nuestro hogar, debemos configurarla o asegurarnos de que nuestro proveedor nos la ofrece con el nivel de protección más alto (WPA o WPA2) y también debes cambiar la contraseña que trae por defecto. Con respecto a las wifi públicas, ten en cuenta que no eres tú solo el que te conectas a ella, sino que hay muchos más usuarios conectados y mirando, es decir, estás más expuesto y, por lo tanto, eres más vulnerable. No realices nunca operaciones o transacciones delicadas con datos sensibles como números de cuenta o datos personales a través de estas redes wifi (centros comerciales, espacios abiertos en ciudades, hoteles, etc.)

CONTENIDO
INAPROPIADO

CIBERACOSO

El acoso escolar o bullying se ha extendido del centro escolar al mundo virtual. El acceso de los niños y adolescentes a ordenadores, móviles y tabletas con conexión a Internet facilita las agresiones en cualquier momento y lugar y, además, con mayor posibilidad de anonimato. Este tipo de acoso se realiza a través de mensajes de texto o correos electrónicos, imágenes, videos y otras publicaciones ofensivas en redes sociales. En esta web hay información de las claves para detectar y prevenir el ciberacoso y esta guía recopila consejos para padres y educadores.

Se produce cuando se envían fotografías, audios o videos de carácter sexual, generalmente a través del teléfono móvil. En este caso, lo esencial para la prevención es concienciar a los adolescentes de la importancia de no enviar nunca este tipo de contenidos, incluso aunque el destinatario sea una persona de confianza, ya que nunca pueden estar seguros del uso que se dará a la información.

SEXTING

EXPLOTACIÓN SEXUAL

También existen otros peligros de Internet para un adolescente menos evidentes y frecuentes. En la actualidad se están generalizando páginas que permiten a menores de edad subir sus propios contenidos sexuales para obtener beneficios económicos. También es frecuente el uso de webs de contactos por adolescentes para ofrecer servicios sexuales a adultos interesados.

Este término se refiere a las prácticas online de adultos que tratan de ganarse la confianza de los menores con el fin de conseguir imágenes de carácter sexual, acosarles e, incluso, explotarles sexualmente. Guarda una estrecha relación con la pornografía infantil y la pederastia en Internet. En esta web hay consejos y recursos para tratar este tema con tus hijos y prevenirles contra los ciberdepredadores. Además, recuerda que, ante cualquier problema de acoso sexual online, puedes recurrir al Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil.

GROOMING

SEXTORSIÓN

Consiste en obtener fotografías de contenido sexual de un niño. Entonces se procede a coaccionarle para mantener relaciones sexuales o entregar nuevas imágenes para evitar la difusión del material original.

Ya sea de forma consciente, en una conversación de chat o en una red social, o inconsciente, a través de engaños (estafas, falsas ofertas, sorteos o regalos), tu hijo puede revelar sus datos personales online sin darse cuenta del peligro que supone. Ignorar correos que piden cualquier tipo de información, no introducir nunca datos como la dirección postal o el teléfono móvil en ninguna web por muy segura que parezca o evitar el uso de aplicaciones o software que suministren la ubicación son algunas prácticas seguras para evitar este problema.

REVELACIÓN DE INFORMACIÓN

PHUBBING

Phone (teléfono) + snubbing (ignorar) = Phubbing. Es el menosprecio de un adolescente por otros que tienen su atención focalizada en pantallas. Con la generalización de los móviles esta práctica se hace cada vez mas probable. Hemos llegado a un punto en el que la mayoría de las relaciones de los adolescentes se desarrollan o están vinculadas con nuevas tecnologías. Si tu hijo no tiene móvil cuando todos sus amigos sí disponen ya de uno corre el riesgo de ser ignorado o quedar fuera de muchas interacciones sociales.

También conocido como Phishing, es una práctica que busca el robo de datos del usuario mediante técnicas de suplantación de identidad. Habitualmente se basa en un interés económico mediante el robo de contraseñas o claves de tarjetas de crédito. Si tu hijo tiene acceso a este tipo de información asegúrate de que conoce esta práctica y que pone los medios necesarios para estar protegido de ella. Entre los peligros de Internet para un adolescente el robo de identidad puede ser el más costoso a nivel económico.

SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD